Jornada de 42 horas en Colombia: cómo reorganizar turnos y traslados del equipo
30 de octubre de 2026
Desde el 15 de julio de 2026, la jornada máxima ordinaria en Colombia es de 42 horas semanales. Con ese paso se completó la reducción gradual que fijó la Ley 2101 de 2021, que llevó la semana laboral de 48 a 42 horas en cuatro etapas, sin que el salario pueda reducirse por ese motivo.
La mayor parte de la conversación sobre la reducción de la jornada laboral se ha centrado en la nómina: el nuevo valor de la hora ordinaria, las horas extra y los recargos. Pero en las empresas que trabajan por turnos hay otro efecto igual de importante y bastante menos comentado: la forma en que la gente entra, sale y se desplaza cambia. Más relevos, horarios que se mueven y más salidas en franja nocturna obligan a repensar cómo llega y cómo vuelve a casa el equipo.
En este artículo repasamos qué cambió exactamente, por qué la jornada de 42 horas afecta a los turnos y a los traslados, y cómo organizar la movilidad del equipo para que la nueva jornada no se convierta en un problema operativo.
Qué cambió con la jornada de 42 horas
La Ley 2101 de 2021 estableció una reducción progresiva de la jornada máxima legal:
- 47 horas semanales desde el 15 de julio de 2023.
- 46 horas semanales desde el 15 de julio de 2024.
- 44 horas semanales desde el 15 de julio de 2025.
- 42 horas semanales desde el 15 de julio de 2026.
La ley permite que empleador y trabajador acuerden distribuir esas horas en cinco o seis días a la semana, garantizando siempre el día de descanso. Y aclara que la reducción no puede traducirse en una disminución del salario.
A esto se suman los cambios de la reforma laboral, la Ley 2466 de 2025, que fijó la jornada nocturna entre las 7:00 p. m. y las 6:00 a. m. Eso significa que el trabajo realizado desde las siete de la noche ya se considera nocturno, con el recargo correspondiente. La misma reforma aumentó de forma gradual el recargo por trabajo en domingos y festivos, que llegó al 90 % en julio de 2026.
Para las empresas con horario de oficina estándar, el ajuste suele ser sencillo. Para las que operan con turnos, el impacto va mucho más allá de recalcular la nómina.
Por qué la reducción de jornada afecta a los turnos y a los traslados
Cuando una operación funciona 16 o 24 horas al día, cada hora que se quita a la jornada semanal hay que cubrirla de otra forma. En la práctica, las empresas suelen recurrir a alguna de estas opciones, o a una combinación de ellas:
- Más relevos o turnos más cortos. Si cada persona trabaja menos horas a la semana, para cubrir el mismo horario de servicio hacen falta más cambios de turno o más personas.
- Redistribución de días. Algunas operaciones pasan de cinco a seis días con jornadas diarias más cortas, o al revés, lo que cambia los horarios de entrada y salida.
- Contratación adicional. Más personas en nómina significa más desplazamientos diarios hacia el mismo centro de trabajo.
- Ajuste de los horarios de cierre. Con la franja nocturna desde las 7:00 p. m., muchas empresas reorganizan los turnos para reducir horas con recargo, lo que adelanta o retrasa salidas.
Cualquiera de estas decisiones tiene un efecto directo sobre la movilidad del equipo: más personas entrando y saliendo en más momentos del día, y una proporción mayor de esas salidas en horarios con menos oferta de transporte público y más riesgo para quien se desplaza.
El punto crítico: las salidas en franja nocturna
Una persona que termina su turno a las 10 de la noche en un parque industrial, en una sede de contact center a las afueras de la ciudad o en un centro logístico tiene, en muchos casos, pocas alternativas para volver a casa. Las frecuencias del transporte público bajan, los trayectos a pie hasta la parada son más largos y la percepción de inseguridad aumenta.
Este problema no es nuevo, pero la jornada de 42 horas y la nueva franja nocturna lo hacen más visible por tres razones:
- Hay más relevos, y por tanto más salidas fuera del horario de mayor oferta de transporte.
- La reorganización de turnos puede mover salidas que antes caían a las 6 de la tarde a franjas más tardías, o crear entradas de madrugada que antes no existían.
- El costo de la hora nocturna hace que cada retraso en la llegada o en el relevo sea más caro para la empresa.
Además, el trayecto entre la casa y el trabajo no es un tema menor desde el punto de vista del riesgo. Por eso, dejar la vuelta a casa de los turnos nocturnos en manos de cada persona suele traducirse en impuntualidad, ausencias y rotación en los puestos más difíciles de cubrir.
Cómo reorganizar la movilidad del equipo en 5 pasos
1. Revisa el nuevo mapa de entradas y salidas
Antes de decidir nada, conviene dibujar cómo quedaron los turnos después del ajuste a 42 horas: cuántas personas entran y salen en cada franja, qué días y desde qué sedes. Es habitual descubrir que el problema se concentra en dos o tres franjas concretas, no en toda la jornada.
2. Cruza esas franjas con la oferta real de transporte
Para cada franja, revisa si el transporte público cubre de forma razonable el trayecto hasta las zonas donde vive la mayor parte del equipo. Las franjas con poca cobertura, sobre todo a partir de las 7:00 p. m. y antes de las 6:00 a. m., son las que necesitan una solución propia.
3. Agrupa por zonas de origen
Organiza los domicilios por zonas o localidades. Si varias personas del mismo turno salen del mismo sector, se pueden agrupar en trayectos compartidos. Si el equipo está muy disperso, los traslados individuales suelen ser más eficientes que una ruta larga que pase por todos los barrios.
4. Elige el modelo de traslado para cada franja
No hace falta una única solución para todo el centro. Lo más habitual es combinar varios modelos:
- Ruta fija para los turnos grandes, con horario estable y orígenes concentrados.
- Traslados agrupados bajo demanda para turnos medianos o con horarios que cambian según la semana.
- Traslados individuales puerta a puerta para las salidas nocturnas con poca gente, las guardias y las excepciones.
En el artículo sobre transporte de personal a turnos comparamos en detalle cuándo conviene cada modelo.
5. Define reglas y mide resultados
El servicio funciona mejor cuando hay reglas claras: quién tiene derecho al traslado, en qué franjas, con qué límite de gasto y cómo se solicita. Y conviene medir desde el primer mes la puntualidad en los relevos, las ausencias por problemas de transporte y el costo por persona trasladada, para ajustar el modelo con datos.
Los sectores donde más se nota
La reducción de jornada afecta a todas las empresas, pero el impacto sobre la movilidad se concentra en las operaciones con atención continua o turnos rotativos:
- Los contact centers y BPO, que operan 24 horas, con sedes a menudo alejadas del centro y relevos de madrugada.
- El retail y la manufactura, con tiendas, plantas y centros logísticos que trabajan por turnos rotativos y picos estacionales.
- El sector salud, donde las guardias y los relevos no admiten retrasos.
- La logística y la seguridad, con entradas muy tempranas y salidas tardías en zonas con poca cobertura de transporte público.
En todos estos casos, una solución de traslados de empleados que se adapte al patrón real de cada turno, con viajes programados, trazabilidad de cada trayecto y facturación centralizada, ayuda a que la nueva jornada no se traduzca en relevos incompletos ni en trayectos inseguros.
La movilidad como parte del ajuste, no como un extra
Es fácil tratar el transporte del equipo como un beneficio adicional que se evalúa por separado. Pero cuando la jornada cambia, la movilidad forma parte del propio diseño de los turnos: un relevo que llega tarde cuesta horas extra, una salida nocturna sin alternativa genera ausencias y rotación, y una franja difícil de cubrir obliga a pagar más para encontrar personal.
Por eso, la movilidad corporativa no es la única palanca para adaptarse a las 42 horas, pero sí una de las que más directamente reduce la fricción del cambio. Las otras, como la reorganización de turnos, el diálogo con los equipos o la revisión de la carga de trabajo, siguen siendo igual de necesarias. Si quieres profundizar en el efecto de los desplazamientos sobre las ausencias, puedes ver nuestra guía para reducir el absentismo laboral.
Preguntas frecuentes sobre la jornada de 42 horas en Colombia
¿Desde cuándo rige la jornada de 42 horas en Colombia?
Desde el 15 de julio de 2026. Es la última etapa de la reducción gradual de la Ley 2101 de 2021, que comenzó en julio de 2023 con la reducción de 48 a 47 horas semanales.
¿A partir de qué hora empieza la jornada nocturna?
Con la reforma laboral, la Ley 2466 de 2025, la jornada nocturna va de las 7:00 p. m. a las 6:00 a. m. Las horas trabajadas en esa franja tienen el recargo nocturno correspondiente.
¿La empresa puede reducir el salario por la jornada de 42 horas?
No. La Ley 2101 de 2021 establece que la reducción de la jornada no puede implicar una disminución del salario, y el Ministerio del Trabajo lo ha reiterado en cada etapa del cronograma.
¿La empresa está obligada a dar transporte en turnos nocturnos?
La reducción de jornada no crea por sí misma una obligación general de transporte. Sin embargo, organizar los traslados en las franjas con menos cobertura suele mejorar la puntualidad, reducir ausencias y proteger al equipo. Para cualquier duda sobre obligaciones concretas, conviene consultar con el área legal o con un asesor laboral.
Ajustar los turnos es solo la mitad del trabajo
La jornada de 42 horas ya es una realidad en todas las empresas del sector privado en Colombia. Adaptar la nómina es obligatorio y urgente, pero adaptar la operación es lo que define si el cambio se nota en el día a día. Revisar cómo quedan los turnos, en qué franjas se concentran las entradas y salidas y cómo vuelve a casa cada persona es parte de ese trabajo.
Si estás reorganizando los turnos de tu empresa, puedes conocer todas nuestras soluciones de movilidad para empresas.
Otros artículos de tu interés
PESV: qué es, quién debe implementarlo y cómo reducir el riesgo vial en los desplazamientos laborales
Transporte de personal a turnos: cuándo conviene ruta fija y cuándo movilidad bajo demanda
Cómo reducir el absentismo laboral en tu empresa
Salario en especie y salario emocional: cómo retribuir más allá del sueldo
Movilidad de empleados vs. clientes: ¿cuál priorizar?