Ley 40 horas: cómo reorganizar horarios de entrada y salida, y la movilidad del equipo
30 de octubre de 2026
Desde el 26 de abril de 2026, la jornada ordinaria máxima en Chile es de 42 horas semanales. Es la segunda etapa de la Ley N° 21.561, conocida como Ley 40 horas, que redujo la jornada desde las 45 horas históricas y que completará su implementación el 26 de abril de 2028, cuando el límite quede en 40 horas.
La mayoría de las guías sobre la Ley 40 horas se concentran en cómo calcular la nueva jornada o cómo adaptar los contratos. Pero en el día a día de muchas empresas, el cambio se nota en otro lugar: los horarios de entrada y salida se mueven, los turnos se reorganizan y una parte del equipo empieza a llegar o irse en franjas distintas a las de siempre. Y eso tiene un efecto directo sobre cómo se desplaza la gente.
En este artículo repasamos qué cambia con la Ley 40 horas, cómo afecta a los horarios y a los turnos, y qué conviene revisar para que la movilidad del equipo acompañe la nueva jornada.
Qué establece la Ley 40 horas
La Ley N° 21.561 modificó el Código del Trabajo para reducir de forma gradual la jornada ordinaria máxima semanal:
- 44 horas desde el 26 de abril de 2024.
- 42 horas desde el 26 de abril de 2026.
- 40 horas desde el 26 de abril de 2028.
La reducción aplica a los trabajadores cuya relación laboral se rige por el Código del Trabajo y no puede traducirse en una rebaja de remuneraciones. La jornada parcial queda fijada en un máximo de 30 horas semanales.
Además de la reducción de horas, la ley incorporó otras herramientas que afectan directamente a cómo se organizan los horarios:
- Jornada en cuatro días de trabajo y tres de descanso, con un límite de horas diarias.
- Jornada en base a promedios semanales, en ciclos de hasta cuatro semanas, según las reglas de la ley.
- Bandas horarias para madres, padres y personas que tengan el cuidado personal de niños y niñas de hasta 12 años, que pueden anticipar o retrasar hasta en una hora su ingreso, dentro de una banda de dos horas. El empleador puede negarse en los casos en que el cargo no sea compatible.
- Compensación de horas extraordinarias con días adicionales de feriado, si las partes lo pactan por escrito, con un máximo de cinco días al año.
Cómo se aplica la reducción de 44 a 42 horas
La forma de distribuir las dos horas menos se puede acordar entre empresa y trabajadores. Si no hay acuerdo, la ley establece que la reducción se aplica al final de la jornada. En una jornada de 44 horas distribuida en cinco días, eso suele traducirse en salir una hora antes dos días a la semana.
Aquí está el primer efecto sobre la movilidad: aunque la reducción parezca pequeña, desordena los horarios de salida. Donde antes todo el equipo terminaba a la misma hora, ahora algunas personas salen antes ciertos días, otras han acordado salir antes todos los días y otras han concentrado la reducción en el viernes. A eso se suman las bandas horarias, que permiten a parte del equipo entrar y salir con hasta una hora de diferencia.
El resultado es un equipo que ya no entra ni sale en bloque, y que se desplaza en más franjas horarias distintas.
Por qué la nueva jornada afecta a la movilidad del equipo
Las entradas y salidas se escalonan
Escalonar entradas y salidas puede ser positivo: menos gente en el acceso al mismo tiempo y menos coincidencia con las horas punta del Metro y las micros. Pero también complica cualquier solución de transporte pensada para un horario único, como un bus de acercamiento que sale a una hora fija.
Los turnos se reorganizan
En operaciones con turnos, como el retail, la manufactura, los centros de distribución o los contact centers, la reducción a 42 horas suele obligar a ajustar los cuadrantes: más relevos, turnos más cortos, contratación adicional o paso a sistemas como el 4x3. Cada uno de esos cambios mueve horarios de entrada y salida, y puede crear salidas nocturnas o entradas de madrugada que antes no existían.
Aparecen franjas con poca cobertura
Cuando una salida pasa de las 18:00 a las 23:00, o una entrada de las 8:00 a las 6:00, la oferta de transporte público cambia por completo. Los trayectos se alargan, las frecuencias bajan y aumenta la sensación de inseguridad, sobre todo en sectores periféricos o zonas industriales.
Cómo reorganizar los horarios y la movilidad en 5 pasos
1. Mapea cómo quedan los horarios reales
Antes de tocar nada, conviene tener una foto clara: cuántas personas entran y salen en cada franja, qué días y en qué sedes, después de aplicar la reducción y las bandas horarias. Es habitual que el problema de movilidad se concentre en dos o tres franjas, no en toda la jornada.
2. Aprovecha la reducción para descongestionar
Si hay margen para acordar cómo se distribuyen las horas, se puede usar a favor del equipo: escalonar salidas para que no coincidan con la hora punta o concentrar la reducción en días en los que el trayecto es más difícil. No es una obligación, pero bien planteado mejora la experiencia de quien se desplaza.
3. Identifica las franjas sin alternativa razonable
Cruza las nuevas franjas con la oferta real de transporte público en las comunas de origen del equipo. Las salidas nocturnas, las entradas de madrugada y los centros alejados del transporte suelen ser los puntos críticos.
4. Combina modelos de traslado
No hace falta una única solución para toda la empresa. Lo más eficiente suele ser:
- Ruta fija donde hay volumen, horario estable y orígenes concentrados.
- Traslados agrupados bajo demanda cuando los horarios cambian según la semana o el equipo está más disperso.
- Traslados individuales puerta a puerta para las salidas nocturnas con poca gente, los refuerzos y las excepciones.
En nuestro artículo sobre transporte de personal a turnos analizamos cuándo conviene cada modelo.
5. Define reglas y mide
Quién tiene derecho al traslado, en qué franjas, con qué límite y cómo se solicita. Y desde el primer mes, conviene medir la puntualidad en las entradas, las ausencias atribuibles al transporte y el costo por persona trasladada.
Los sectores donde más se nota
La Ley 40 horas aplica a todas las empresas reguladas por el Código del Trabajo, pero el impacto sobre la movilidad es mayor en las operaciones con turnos o atención continua:
- El retail y la manufactura, con tiendas, plantas y centros de distribución que funcionan con turnos rotativos.
- Los contact centers y BPO, que operan durante muchas horas al día y en sedes a menudo alejadas del centro.
- El sector salud, donde los relevos no admiten retrasos.
- La logística y la seguridad, con entradas muy tempranas y salidas tardías.
Para estos perfiles, una solución de traslados de empleados que se adapte a los nuevos horarios, con viajes programados, trayectos compartidos cuando hay coincidencia de origen y trazabilidad de cada viaje, ayuda a que la reorganización de la jornada no se traduzca en atrasos ni en trayectos inseguros.
La movilidad, una pieza más del ajuste
La movilidad corporativa no es la respuesta a la Ley 40 horas, pero sí una de las piezas que facilitan la transición. La reorganización de turnos, la conversación con los equipos y la revisión de la carga de trabajo siguen siendo lo central. Lo que la movilidad aporta es que los nuevos horarios sean viables para las personas que tienen que desplazarse, especialmente en las franjas más difíciles.
Además, el camino no termina en 2026. Con la última reducción a 40 horas prevista para abril de 2028, conviene diseñar ahora soluciones de movilidad flexibles, que se adapten a un nuevo ajuste de horarios sin tener que rehacerlo todo. Si quieres profundizar en cómo los desplazamientos influyen en las ausencias, puedes leer nuestra guía para reducir el absentismo laboral.
Preguntas frecuentes sobre la Ley 40 horas
¿Cuándo empieza a regir la jornada de 42 horas?
La jornada máxima de 42 horas semanales rige desde el 26 de abril de 2026. La siguiente y última reducción, a 40 horas, está prevista para el 26 de abril de 2028.
¿Cómo se aplica la reducción si no hay acuerdo con la empresa?
Si empleador y trabajador no llegan a un acuerdo sobre cómo distribuir las horas reducidas, la ley establece que la reducción se aplica al final de la jornada.
¿Qué son las bandas horarias de la Ley 40 horas?
Son un derecho para madres, padres y personas que tengan el cuidado personal de niños y niñas de hasta 12 años, que les permite anticipar o retrasar hasta en una hora su hora de ingreso, dentro de una banda de dos horas. La hora de salida se ajusta en consecuencia. El empleador puede rechazarlo si el cargo no es compatible.
¿A quiénes aplica la Ley 40 horas?
A los trabajadores cuya relación laboral está regida por el Código del Trabajo. No aplica, por ejemplo, a funcionarios públicos ni a quienes prestan servicios a honorarios. Para casos concretos, conviene revisar la información de la Dirección del Trabajo o consultar con un asesor laboral.
Reorganizar la jornada también es reorganizar los trayectos
La Ley 40 horas cambia cuántas horas se trabaja, pero también cuándo se entra, cuándo se sale y cómo se llega. Las empresas que revisan los horarios y la movilidad al mismo tiempo evitan que la reducción de jornada se convierta en atrasos, relevos incompletos o trayectos difíciles para su equipo.
Si estás ajustando los horarios de tu empresa, puedes conocer todas nuestras soluciones de movilidad para empresas.
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